El diseño del stand fue pensado para fomentar la interacción real con los juegos. En las paredes incorporamos rieles especialmente diseñados para sostener fichas y tarjetas, permitiendo que niños y adultos jugaran directamente en el espacio, generando momentos auténticos de diversión y aprendizaje. Como complemento, desarrollamos un juego de “concéntrese” con ilustraciones icónicas de la marca, convirtiendo el stand en un punto de encuentro donde las familias se quedaban, compartían y disfrutaban juntas.
Fabricado 100% en cartón, el stand integró cenefas de iluminación que realzaban los colores, las ilustraciones y la narrativa visual del proyecto. Su impacto fue inmediato: muchos visitantes no podían creer que una estructura tan sólida, llamativa y funcional estuviera hecha completamente de cartón. Un ejemplo claro de cómo el diseño, la sostenibilidad y la experiencia pueden unirse para crear espacios que no pasan desapercibidos y que conectan emocionalmente con el público